sábado, 19 de agosto de 2017

19 agosto 2017 - El Mirador

Efectivamente, fui con Liz, Naomi, Damien y Lenin al Mirador, una comunidad un poco lejos, con camino muy accidentado: huecos, agua, etc. Dimos las gracias por tener una 4 x 4.




Lenin al final ha decidido no intentar hacer una vertical con el equipo de descenso, y pienso que fue una buena idea.



Al llegar al pueblo nos estacionamos frente al colegio, que es donde Liz habló la ultima vez con el profesor y este fue quien le indicó que habían huecos por ahí, intentamos encontrarlo pero nos dijeron que no sabían dónde estaba, porque los chicos que encontramos a la sombra sentados no eran de ese pueblo, estaban de paso y venían de un pueblo más abajo, se habían sentado a descansar y esperar a otros amigos que también venían subiendo. Iban a una fiesta con partido de fútbol, todo para recaudar fondos para hacer una iglesia.

Liz se fue a buscar a otro señor que conocía de ese pueblo, a ver si nos podía guiar, mientras tanto los demás nos empezamos a cambiar y más personas llegaron y nos miraban curiosas. Tengo la impresión que todos los pueblos de alrededor de Palestina me han visto en ropa interior, que vergüenza.

Al ver que nos observaban insistentemente les empezamos a contar por qué estábamos ahí y a quiénes buscábamos, porque nos miraban un poco con recelo, y de repente ya nos tenían más confianza y nos propusieron llevarnos a uno de los huecos que conocían, a una media hora de camino. Accedimos y nos fuimos con ellos.

Lenin tenia algunos problemas para caminar en la trocha, no tenia botas sino unos zapatos de suela lisa que resbalaban mucho, además que cargaba con su cámara y equipos varios. En un momento lo dejamos un poco atrás, y cuando lo volvimos a ver ya otro señor se había espontáneamente acomedido a cargarle la cámara.

Al rato llegamos al hueco en el terreno del señor Isabel, había un área justo sobre el hueco, como para ponernos el equipo. Lenin al bajar se resbalo y lo tuve que agarrar, y a mi para no caernos hasta el fondo. Luego de esa experiencia Lenin se quedo lo más lejos posible del hueco, con su cámara.

Damien empezó a equipar las cuerdas, tienen una técnica interesante que es hacer un hueco transversal con el taladro, pasar por ahi una cuerda delgada dinámica en doble, con esa cuerda sostiene la cuerda por la que bajaremos. Las ventajas:
  • Equipas más rápido
  • Esta cuerda resiste más la abrasión con la piedra
  • Es muy barata
  • La puedes dejar ahí
Lo único es que hay que tener cuidado de no "saltar" en esa cuerda porque sino si se daña y habría que cambiarla.

En el siguiente fraccionamiento Damien puso no se si un parabolt o spit, y luego unas chapas; dos por seguridad, aquí empezó la vertical. Luego puso dos fraccionamientos más y llego al fondo que esta como a 60 metros.


Los dos señores que nos acompañaron nos contaron historias sobre este hueco, deciean que un vecino había tirado a su perro vivo al hueco porque estaba infectado de alguna enfermedad, que luego de dos o tres días el perro volvió a su casa, con esto suponen que hay una forma de salir por otro lado.

Mientras me preparaba para bajar Lenin entrevisto a Liz, que ya estaba equipada y todo, entonces Liz pudo explicarle como funcionaba cada parte del equipo y como lo iba a usar. Tuve algunos problemas al bajar porque me equivoqué con los cabos de anclaje, pero nada terrible; también con el maillon, pero mejor esto no comentarlo. Le pase la última cuerda a Naomi para equipar el ultimo pedacito y bajé.


En el fondo encontramos un montón de latas de conservas y leche evaporada, un bidón de plástico, baterías/pilas y huesos de vaca, y del infortunado perrito encontramos una mandíbula. La historia de que salió por otro lado no era cierta.





Estando abajo nos sentamos al borde junto a la pared, a esperar a que Liz baje, no había mucho que ver porque sólo era ese hueco y no continuaba hacia ninguna parte. De un momento a otro Liz gritó y yo me asuste mucho porque pensé que se caía, luego dijo "atencion!" y ahí me di cuenta que no era ella sino otra cosa que caía, primero pensé que era su kit, pero no, al contacto la piedrota hizo un crater en el suelo de barro y se rompió en varios pedazos. No paso nada. Nos contó que al bajar se apoyó a un costado de la pared y sorpresivamente una parte se soltó.




En el último fraccionamiento Liz se quedo colgando y no pudo continuar, prefiriendo cambiar la estrategia y comenzar a subir. También dejo su kit sujeto para que lo subiera Damien. Luego me toco subir a mi, que me demore un montón por varias razones, y también me aconsejaron varias cosas:
  • Mi arnés es para gorditos (QUE!?) esto no lo sabía, y donde va el maillon D es muy alto y no me da suficiente longitud entre la puña y el croll para subir rápido
  • Sería bueno conseguir un arnés de pecho tipo tirantes, y al hacer escalada amarrar la cuerda a este, así evitar quedar boca abajo al caer
  • Cambiar el nudo del final de los cabos de anclaje
  • Recordar la posición correcta del maillon para que no se abra al frotar la cuerda contra él
Naomi trepo al final, ella des-equipó el hueco, dijo que vio un hueco más a un lado, pero no tuvo suficiente cuerda para bajar por ahí y ver si seguía, lo dejaremos para la próxima.

Al salir ya no estaba ninguno de los dos pobladores ni Lenin. Luego nos dijo que uno de ellos se lo llevo a almorzar a su casa "aquisito nomas" a 45+ minutos de donde estábamos, y después lo llevo a la camioneta donde se sentaron a esperarnos. Uno de los pobladores fue a buscarnos al hueco pero ya nos habíamos ido así que se fue a su casa.

Los exploradores seguimos caminando y buscando otros huecos. Liz tenia la posición en GPS del hueco original que visitaríamos, buscamos un camino para llegar pero por alguna razón siempre nos quedaba a 50 metros de donde estábamos...misterio sin resolver. Seguimos explorando y encontramos algo como una dolina, Damien bajo un poco agarrado de un árbol y parece que sigue, pero ya estaba empezando a oscurecer, y era mejor regresar a la camioneta.




Mientras caminábamos hacia la camioneta llego un mensaje de feliz cumpleaños de parte de Luca, y una llamada perdida de parte de Omar. Al teléfono suizo! Yeee que bonito! También me felicitaron Liz, Naomi y Damien. Damien tiene la misma edad que yo y parece muy feliz al respecto y poder decir "que vayan las otras, que ya no tenemos 20 años" jajajaja.

Al llegar al campamento los pescadores nos mostraron que encontraron bivalvos, son muy gordos. Marc va a quedarse con las conchas para hacer sus estudios sobre los isótopos en el agua, pero con el resto harán una gran sopa de choros.



Hoy muelen el choclo fresco para mañana tener humitas!


viernes, 18 de agosto de 2017

18 agosto 2017 - Cueva de la Mano Negra o Chaurayacu

Hoy tocó esperar y descansar un poco durante la mañana.

Naomi y Damien fueron a Nueva Cajamarca a ver si sus maletas habían llegado, y sí, a las 11:30 ya estaban de regreso con todas sus cosas, bien!




Luego de ordenar un poco pensamos en pedir un taxi que nos llevara a Shahuaryacu, pero demoraría en llegar tanto como Jean Loup tardaría en regresar, así que decidimos esperar la camioneta. Mientras esperábamos llego a un señorón muy antipático en camioneta con sus 4 hijos para visitar la cueva de Palestina. Este se porto muy grosero con Lázaro sólo porque la visita a la cueva tiene un costo de 10 soles, que incluyen al guía, y el equipo necesario: botas, casco, linterna. Sus reclamos eran todos para no pagar e incluían:

  • el sueldo mínimo es muy bajo
  • tengo 4 hijos
  • no voy a usar las botas sino mis super zapatillas
  • deben hacer rebaja
  • en la otra cueva que visité sólo pagué una propina de 3 soles
  • los políticos y las autoridades que ponen reglas son todos idiotas
  • la cueva es parte de la naturaleza y no le pertenece a nadie, por eso no deben cobrar
Al final de todo el descargo diarreico mental del señorón, este se digno a pagar y él y sus 4 hijos fueron a ver la maravilla que es la cueva de Palestina, en seguridad y comodidad.

A eso del medio día llego Mathias, el amigo de Jean Yves, ya nos habían avisado que llegaría, él junto con el periodista, Lenin, pero sólo llegó Mathias. Parece que los taxistas del hotel lo timaron, el plan era que Mathias saldría en un taxi desde su hotel en Tarapoto, en el camino pararían en el aeropuerto para recoger a Lenin, y juntos vendrían a Palestina, el costo del taxi ya estaba pagado por el IRD. Pero no fue así, un taxi recogió a Mathias y lo llevó sólo y luego lo obligó a pagar.

A Lázaro le dimos pena porque Selmira no estaba y no teníamos comida, y nos sirvió Inka Cola y galletas de animalitos, descubrí que la Inka Cola con tabasco no está mal del todo. A todo esto, llegó Jean Loup y nos fuimos a buscar menu con Naomi y Damien, y luego a la cueva de la Mano Negra. La cueva queda camino a la casa de Samuel, pero sólo hay que pasar la seguridad y un peaje.

En verdad ayer yo quería ir a otra parte, pero fui catapultada a este grupo de élite por una razón importantísima, erm, muchos no caben por la estrecha entrada de la cueva, donde hay que arrastrarse hasta sin casco, luego de pasar los murciélagos...sip, así fue, los que pasamos fuimos.

La cueva tiene carteles a la entrada, con información sobre seguridad y sobre la importancia de preservarla, al frente queda un lugar turístico muy bonito con flores y plantas, tienen unas piscinas de agua sulfurosa, y ellos son quienes han puesto los carteles. Le avisamos al dueño que entraríamos a la cueva y nos dijo que si éramos nosotros los investigadores, pues que no había ningún problema




Muy cerca a la entrada hay un pseudoescorpión de mediano tamaño. En la cueva hace un calor insoportable, al poco tiempo tuve que sacarme la combi porque me deshidrataba de tanto que sudaba, felízmente tenía un pantalón y una camiseta para estar mas cómoda y fresca.



Hay muchas oportunidades de hacer escalada, arriba y abajo, está muy bien y hay que usar brazos y piernas para avanzar. Naomi y Damien avanzan muy rápido y yo me pierdo, al final decidieron ponerme al medio y así no me quedo atrás, Naomi me muestra formas mas eficientes de avanzar.

Al llegar a una enorme estalagmita de donde fluye agua nos detuvimos, ya no teníamos agua, nos moríamos de sed. Naomi y Damien no trajeron agua porque el año pasado, cuando entraron con Samuel, Jhensen caminaban por el agua! Por eso volvimos a venir pensando también en buscar si habían peces para Marc, pero nada de agua.





Eran ya las 16h, Naomi y Damien avanzaron un poco más a ver hasta donde se habían quedado la ultima vez. Yo me quede tratando de llenar una botella con agua gota por gota. Una hora mas tarde empezamos el regreso, al llegar a una intersección volteamos a ver si en el sifón habían peces. Llegamos al sifón que era una piscina hermosa de color turqueza y marca el final de esa rama de la cueva, puede que continue pero debajo del agua. Ningún pez.

El regreso estuvo muy bien, mucho más rápido que la entrada, Naomi me ayudo cargando mi kit (mochila). Al salir ya era de noche, llovía a cántaros. Pero nos quedo energía para pasar por un minimarket y comprar algo de fruta.

El campamento estaba todo semi-inundado por tanta lluvia, Marc olvidó cerrar la parte de atrás de su carpa y se le mojó su bolsa de dormir y colchoneta. Tensé mi carpa un poco más con la ayuda de las estacas y un martillo. En los charcos lavamos un poco el material que esta lleno de caca de murciélago, también mis pantalones y camiseta, veremos si secara para mañana.

Mañana parece que iré al Mirador, una zona donde hay muchos huecos, vamos a ver si continúan o si solo son un hueco vertical y nada más. Iran también Liz, Naomi y Damien, y juntos llevaremos a Lenin, el periodista para que vea como hacemos y tal vez se anime a intentar.

jueves, 17 de agosto de 2017

17 agosto 2017 - Regreso de la cueva de Samuel

Ayer en la noche, durante la cena hemos quedado en que Naomi, Damien, Jhensen y Marc saldrán muy temprano hacia la cueva de Samuel para seguir la exploración. El resto de nosotros cargaremos las mulas y volveremos al pueblo.

Mi tobillo está un poco mejor que ayer pero definitivamente no al 100%, pienso que a pesar de la frustración es mejor volver lentamente las 3 horas de camino de bajada para no entorpecer la expedición.

La mañana pasó volando, comimos el desayuno muy temprano (!arroz! y atún). Los exploradores decidieron qué cosas llevarían a la cueva, qué cosas se quedarían en la cabaña para cambiarse y qué otras volverían con las mulas.

Naomi le prestó a Jhensen algunas prendas para que tenga algo seco que ponerse, y mantenerse más caliente en la cueva, ropa sintética de deporte, lo gracioso es que era en rosado, y escuchamos a Jhenny y Jhensen reír en el segundo piso mientras se probaba la ropa. Al final se puso todo, lo importante es estar seco y no morir de frío.

Por mi parte le presté mi "combi" (el mono de espeleología) a Naomi, la combi que estaba usando era de Jean Loup y le quedaba enorme, aun estaban esperando a que llegue su equipaje, y era mejor tener algo mas adecuado.

Los vimos partir y empezamos a alistarnos para cuando lleguen las mulas, debían llegar a eso de las 9-10h. Pusimos todos los bultos en las bolsas, desarmé la carpa de Marc y vimos que no quedara nada tirado. Jhenny, Johnny y Samuel se encargaron de lavar todos los enceres de cocina y dejar la cabaña ordenada, el dueño nos la había prestado y debíamos dejarla como la encontramos.

A las 10h aun no llegaban las mulas. Samuel nos dijo que sería mejor que nosotros comencemos a bajar, que él se quedaría esperando, hicimos lo que nos dijo y empezamos la bajada, sabiendo que las mulas aun quedaban por subir y volver a bajar con la carga nos tomamos todo el tiempo que se nos dio la gana. Josiane y Bernard estaban muy contentos de poder tomarles fotos a todos los bichos del camino, Jhenny tiene buen ojo y fue indicando otros bichos.






Encontramos muchas mariposas, infinidad de coleópteros, un enorme bicho palo, etc.





Tomamos muchas fotos. Luego vimos a las mulas subir, y un tiempo después a las mulas bajar, y con ellas se acabo el paso lento, empezamos a caminar al ritmo de las mulas hasta casa de Samuel.

Le dijimos que no almorzaríamos en su casa, hicimos las cuentas, le dejamos la llave de la camioneta, tomamos mucho jugo que esta muy rico, y Samuel nos ayudó a encontrar un taxi que nos lleve a Nueva Cajamarca, al paradero a Palestina, para tomar un mototaxi que nos devuelva al campamento.

El resto del grupo llegó super tarde con noticias de que la cueva de Samuel ya superó la longitud de la cueva de Palestina, por el momento. Jhensen y Samuel están contentos.

En el campamento hay un montón de bolsas plásticas con muestras de peces sobre una mesa. Una profesora esta tomándoles fotos y colectando en dos diferentes grupos, unos con formol y otros en alcohol, y sacando muestras para ADN. Hay una anguila super interesante.


miércoles, 16 de agosto de 2017

16 agosto 2017 - Cueva de Samuel


Desde la cabaña y campamento, la subida a la cueva de Samuel toma como una hora o poco más, el camino ya se ha cerrado desde la última vez que alguien la visitó y hay que abrir camino con machete. Algunas partes están muy mal porque ha llovido así que avanzamos por el cause del río, que es muy resbaloso, no tomamos el agua que corre porque esta por debajo del nivel de la cueva, donde viven los guácharos: es agua con mucha caca de guácharo. Vimos árboles talados con las tablas ya cortadas para bajarlas, parecía cedro y como estamos en bosque de protección debe ser ilegal.



Descansamos varias veces, hacía mucho calor y tomamos mucha agua de nuestras botellas.



La entrada de la cueva es grande y nos equipamos ahí, Naomi y Damien tienen sus neoprenos porque nos vamos a mojar mucho. Yo tenía el de Constance, pero al final no me lo puse, era un poco pequeño para mi y con el sudor imposible subírmelo.

Se escuchan muchos guácharos desde donde estamos, a mi me ponen un poco nerviosa porque son muy ruidosos, Damien y Naomi avanzaron primero para equipar un lago que está cerca a la entrada y poder pasar sin mojarnos, la idea es mantenernos secos el mayor tiempo posible para no coger frío. Esta parte es equipada de manera horizontal, con cuerdas de apoyo para pasar por el borde del lago, tipo via ferrata. El perro de Jhensen nos ha seguido y quiere quedarse con nosotros, cruzó el lago a nado pero no pudo subir por el borde del otro lado, y no pudimos cargarlo para ayudarlo a subir, se tuvo que quedar.

Hemos creado dos grupos, un grupo que avanzara lo más posible y luego hará la topografía de regreso: Naomi, Damien, Jhensen y yo. Y otro grupo que hará la topografía desde la sala Chachapoyas: Marc, Bernard y Johnny. Josiane se quedo buscando bichos y colectando lo que puede.

Al llegar a la cascada Damien fue a trepar por ella y equiparla para que los demás podamos subir. Naomi y yo ayudamos a Jhensen a ponerse el equipo vertical y le explicamos como usarlo. Mientras esperábamos a que las cuerdas estén listas nos alcanzaron Marc, Bernard y Johnny.


Seguimos caminando, siguiendo el curso del río. Jhensen y yo un poco mas atrás que Naomi y Damien, y tratando de seguirles el paso. En algún momento decidimos subir en lugar de seguir mojándonos los pies y bajar al otro lado, parece que fue una buena idea porque Naomi y Damien siguieron el mismo camino. Al poco rato encontramos a Naomi y Damien comiendo y esperándonos, el plan fue el siguiente: ellos seguirían hasta donde pudieran hasta cierta hora, y luego empezarían a hacer la topo de regreso cuando encontraran algún punto fácil de identificar. Yo esperaría a que Jhensen acabara de comer y les daríamos el alcance, luego volveríamos hacia la entrada si Jhensen comenzaba a tener frío.

Y asi fue, apenas Jhensen acabo su comida volvimos a caminar, vimos muchas formaciones y seguíamos el agua. En un buen trecho volvimos a encontrarnos con Naomi y Damien, justo empezando a hacer la topografía. Ellos habían avanzado un poco mas, encontraron ramitas de árbol intactas y largos filamentos como de araña colgando del techo de la cueva. !Parece que la cueva tiene otra salida! Pero ya no tenemos tiempo de seguir hoy día, quedamos en que lo haríamos mañana.



Jhensen y yo empezamos a salir de la cueva, nos encontramos con el segundo grupo y nos dividimos nuevamente, Marc iría a darle el encuentro a Naomi y Damien mientras los otros 4 salíamos. Bernard y yo estaríamos a cargo de mostrarles a Jhensen y Johnny como usar el material para descender por la cuerda.

Al salir de la cueva ya estaba empezando a oscurecer, de bajada el camino es aun mas resbaloso, me caí y me doble el tobillo, el tobillo malo, ?qué hacer?, Damien lo pego con ducktape para inmovilizarlo, Josiane me dejó sus palos de caminata para ayudarme a bajar, funcionan muy bien. Mañana no podré volver a subir a la cueva. Triste.

martes, 15 de agosto de 2017

15 agosto 2017 - Hacia la cueva de Samuel

Hoy si vamos a la cueva de Samuel!

Lo único las circunstancias, Liz nos ha dicho que Samuel esta de viaje por Cajamarca, Jhenny en el colegio porque ya empezaron las clases y Jhensen estudiando en el instituto. Así que no sabemos a ciencia cierta si podremos conseguir mulas sin ayuda de la familia de Samuel, y sin ellos no tendríamos ni cocinera ni guía.

Igual agarramos la camioneta y nos fuimos con Marc, Naomi, Damien, Josiane y Bernard. Al llegar a Río Negro preguntamos por la naciente del Río Negro, esta zona es parte del Bosque de Protección del Alto Mayo, y aquí viven muchos colonos, tienen escuela, carretera, y peajes!

Primero le tuvimos que pagar a un señor por la seguridad. Este señor es parte de los Héroes del Cenepa, que lucharon en la guerra, pero como el gobierno no les da una pensión se han tenido que organizar y buscar empleo, han encontrado en el rubro de seguridad. Se juntan en grupos de entre 2 y 4 personas y cuidan un area designada, su paga es la propina voluntaria que le da cada vehículo que pasa por su garita de control.

Luego vino un peaje con una cadena que suben y bajan. El peaje cuesta 2 soles y te dan recibo.

Y finalmente una colaboración, también con cadena para que no te pases, de 2 soles para mantener en buen estado la carretera, porque al ser área natural protegida, el gobierno no invierte en el mantenimiento, es más, creo que no debería haber una carretera ahí, pero no se muy bien.

En la naciente del Río Negro fuimos a casa de Samuel, Naomi recordaba cómo llegar, lo que fue de gran ayuda. Encontramos a Jhenny, el colegio no ha empezado porque los profesores están de huelga, que nos dijo que las mulas estarían libres desde las 12m, asi que llegarían a su casa alrededor de las 13h. Eran las 10h y teníamos mucho tiempo de espera, nos sentamos y justo llegaron Samuel y Jhensen.

Samuel nos llevo a ver la resurgencia del río, que es a un lado una cueva no mas de 30 metros de larga, de donde sale agua, luego una pared de unos 50 a 70 metros de donde sale también agua, caminamos por los alrededores y vimos el río y el área donde la gente va a bañarse y divertirse. A Samuel le gustaría desarrollar el turismo en esa zona.







Al regresar Jhenny nos tenia el almuerzo preparado, comimos y seguimos esperando a las mulas. Cuando las mulas llegaron Samuel organizó a todos para buscar bolsas de rafia para poder cargar los bultos juntos, en grupos de 3 o 4 kits o mochilas juntas. Marc fue a comprar plástico por si llovía y había que proteger la carga.



Recién pudimos salir hacia la cueva de Samuel alrededor de las 15h. Caminamos mas o menos 2 horas y media para llegar a la cabaña, nos acompañaron Samuel, Jhensen, Jhenny y Jhonny, un amigo de ellos que siempre había querido venir a ver la cueva. La cabaña tiene piso de tierra y un segundo piso, enceres de cocina y baldes, y cerca llega el agua de la resurgencia de Samuel por un tubo de PVC.

Marc y yo dormimos en una carpa, Naomi y Damien en la suya y todo el resto en el segundo piso de la cabaña. Aquí es un poco mas alto que en Palestina y por la noche hace mas fresco, yo olvide traer una chompa, pero con una camiseta de manga larga de eskiar tengo suficiente, felízmente no hace tanto frío. Por aquí hay muchas vacas pastando y en las mañanas se pueden escuchar los gallitos de las rocas.

Esta noche nos dieron arroz y papas de cenar.


lunes, 14 de agosto de 2017

14 agosto 2017 - Cueva de Piedra Brillante

Al final hemos cambiado de fecha para salir a Samuel. Naomi y Damien llegaron con James y Jean Yves pero el equipaje de los primeros no, la aerolínea dice que se las mandara a Nueva Cajamarca, tenemos dudas pero esperamos que llegue pronto. Ademas la camioneta con ellos llego super tarde, así que se quedaron en Nueva Cajamarca a pasar la noche, y recién hoy en la mañana llegaron a Palestina.

Hoy fui con Marc, Josiane, Bernard y Constance a Perlas de Agua, a ver la cueva de Piedra Brillante. Esta cueva ya la conocía, esta en una comunidad evangelica y normalmente nos recibe toda la gente que vive ahí, nos miran con curiosidad y nos ofrecen su ayuda. Ellos quieren desarrollar la cueva para el turismo como han hecho con la de Palestina.



Al llegar nos hicieron sentarnos en un sitio redondo al aire libre y a la sombra, y nos cantaron una canción. Luego una de las señoras nos abrió la puerta a la cueva y nos fue bendiciendo uno a uno.

Caminando la primera parte de la cueva me resbalé y me caí, sobre el lado exterior de la rodilla izquierda. Me dolió mucho y me quedé un buen rato esperando que el dolor se vaya, Constance se quedó conmigo hasta que pude caminar de nuevo.

La ultima vez que fueron a esta cueva tuvieron que hacer un poco de escalada por un lado un poco peligroso porque la tierra no estaba firme, era resbaloso y la caída era de varios metros. El año pasado al subir por este camino se dieron cuenta que mas allá se podia acceder por un lugar mas seguro y firme. Por ahí pasamos y seguimos caminando de subida hasta llegar a un cuarto grande con muchas concreciones grandes y super bonitas. Luego bajamos por una cuesta hacia un rio, era muy resbaloso y Constance y Bernard decidieron quedarse tomando fotos en el lado de las concreciones, yo pensé seguir con Marc pero camino muy rápido y ya no lo vi así que volví a subir y también tome fotos. Josiane se quedo a la entrada de la cueva colectando bichos.








En el camino de regreso Marc nos comento que llego al rio y siguió avanzando, encontró casi el fondo pero prefirió no seguir porque estaba solo. No encontró peces. Habra que seguir explorando la cueva a ver si llegamos al fin.

Al salir nos esperaba la comunidad, que nos ofreció coctel de cocona, queso con miel que estaba super rico, pan con mermelada y cafe caliente que estaba muy bueno porque ya empezaba a enfriar.

Uno de los niños tenia un monito pichico bebe, me dio mucha pena verlo amarrado de la cintura lejos de su familia. Quien sabe si sobrevivirá.

Antes de irnos también nos cantaron una canción religiosa y nos pidieron que regresáramos.


En la noche no he dormido muy bien por el dolor en la rodilla, mañana voy a ponerle tape y alguna crema que encuentre en el botiquín...