jueves, 27 de diciembre de 2007

Un dia entero en Pacuyacu


23 de diciembre

Desayuno! Con los amigos de Shumbana y nuestro guia de Pacuyacu. Aqui una foto del area de la cocina.
Todo el dia lo pasamos en la cueva, habian no solo miles de guacharos, sino millones, revoloteaban de aqui para alla, mientras mas entrabamos en la cueva podiamos darnos cuenta que habian clusters de aves en una bobeda o en otra, en algunos lugares habian tantas aves que de solo volar de un lado a otro creaban un viento muy fuerte. Cerca de la entrada se formaban como caminos de agua sobre una roca entera que servia de superficie, en el primer grupo de guacharos habia mucha agua que caia del techo y salia en forma de un rio hacia la boca de la cueva. Habian muchas piedras enormes que habia que trepar y subir, algunas de ellas mojadas y resvalosas, otras secas y con polvo o guano encima.

Los amigos de Shumbana se animaron a acompañarnos todo el camino, asi como un amigo de Pacuyacu; ellos nos ayudaron a cargar todo el equipo necesario dentro de la cueva.

En esta cueva tambien encontramos muchos palos llevados por los cazadores de guacharos, los ronderos de El Cedro nos dijeron que antes habian mas aves y que ahora ellos protegen la cueva para que no se maten tantos animales. A pesar que ahora son menos es la cueva donde mas guacharos he visto, y no la he pasado muy bien con la topografia, irracionalmente me dan miedo estas avecitas, como las palomas...

Como era de esperarse habia una cantidad de guano increible y jardines, tambien mucha agua por partes de la cueva. Lo que me entristecio un poco es que donde se podian encontrar formaciones estas estaban rotas, todo el mundo quiere llevarse un "recuerdo" y si todos se llevan un recuerdo pronto la cueva no va a tener nada para mirar, solo guano y guacharos.

Regresamos al campamento a eso de las 4pm, y nos encontramos con un grupo de gente de Pacuyacu, ellos nos dijeron que nos podian mostrar mas lugares en la cueva, asi que Jean Loup, Olivier y yo decidimos hacer el esfuerzo de volver a entrar, yo me desanime a medio camino porque me dolia mucho la garganta, ademas queria caminar sola por la cueva un rato y dejarme de panicos con las (pinches) aves, asi que regrese sola, aveces la unica forma de vencer un miedo es no apoyarse en nadie y estar solo.

Olivier y Jean Loup regresaron muy tarde, la gente de la ronda ya se habia cansado de esperar y se fueron a sus casas, Alain habia hecho su cena y yo estaba tratando de entrar en calor para que se me pase el dolor de garganta asi que me acoste temprano y me abrigue muchisimo, Alain me hizo un te con limon y listo, me dormi.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que bueno que haya visitado las grutas de mi querido shumbana...espero vuelvan pronto...ahora es mucho mas accesible no se camina mucho x q la carretera llega hasta pacuyacu...pasando asi mismo por granadillas*¡*...atte.estudiante de ing.forestal-jaen-peru